Un mirador hacia el Mediterráneo
Ubicación Llafranch / Superfície m² / Servicio Diseño y reforma de jardín / Año 2024
La reforma de este jardín y su piscina nace de la voluntad de reforzar la conexión entre la vivienda y el paisaje. Situado frente al Mediterráneo, el proyecto transforma un espacio exterior existente en una terraza contemporánea, abierta al horizonte y concebida para disfrutar de las vistas con la máxima continuidad visual.
La intervención combina la recuperación de una piscina histórica con una nueva organización del espacio exterior, generando un ambiente sereno donde arquitectura, agua y paisaje se integran de forma natural.
ESTRATEGIA ARQUITECTÓNICA
La continuidad del paisaje
La estrategia arquitectónica parte de la recuperación de una piscina de los años veinte que presentaba diversas patologías estructurales. Tras su saneamiento y reparación, la intervención amplía su geometría para establecer una relación más equilibrada con la terraza y potenciar la percepción de amplitud sin alterar el recorrido perimetral existente.
El proyecto incorpora una plataforma de descanso integrada en la propia piscina y una cascada que introduce el sonido del agua como parte de la experiencia espacial, convirtiendo el conjunto en un lugar de contemplación frente al mar.
El diseño preciso de los pavimentos y de los encuentros constructivos permitió construir una superficie continua que dirige la mirada hacia el horizonte. Siguiendo una estrategia similar a la desarrollada en el proyecto del Jardín de Pomaret, la terraza se concibe como un gran plano pétreo que actúa como mirador sobre el Mediterráneo.
La personalización del sistema de drenaje mediante una canaleta en U integrada resuelve la evacuación del agua de forma discreta, reforzando la continuidad material y la marcada horizontalidad que aporta estabilidad, calma y protagonismo al paisaje.